Ser mamá...Ser hijos.
Ser mamá es tan difícil como ser hijo.
Como madre e hija, estoy convencida que es tan difícil encontrar el equilibrio para ser el reflejo para nuestros hijos y su crecimiento, como para ellos compartir su crecimiento y aprendizajes con alguien que los está cuestionando y guiando de forma constante.
Ser madres desde el momento que ese ser está dentro de nosotros y necesita un alimento saludable para su evolución intrauterina hasta el despegue del hogar que le brindaremos con todo el amor necesario para un vuelo fortalecido, todo ese recorrido será un proceso arduo y con altibajos constantes, y difícil para ambos involucrados.
Ser guías de nuestros hijos de su camino, muchas veces se hará una ardua tarea, y en otras ocasiones nos brindará muchas satisfacciones, todo este camino está lleno de incertidumbres de sentimientos y emociones encontradas.
Cada etapa tendrá un aprendizaje para la madre como para el hijo, ambos en muchos de los caminos que transitarán serán maestros y alumnos , intercambiarán muchas veces esas sabidurías, porque así como enseñamos a nuestros hijos ellos muchas veces suelen darnos lecciones mucho mas firmes y concretas, y otras veces nuestras experiencias como mamás les moverán el piso para una evolución mas consciente.
Es muy difícil explicar con palabras todo este sin fin de momentos que irán determinando nuestra evolución constante, este camino que elegimos aquel día que aceptamos un alma en nuestro vientre, y que esa alma nos eligió para vivir una experiencia terrenal.
Desde ese mismo acuerdo, que nació entre dos almas, y que se extenderá hasta el final de los latidos, descubrirán un sin fin de aprendizajes para la evolución de ambos, y aunque muchas veces existirán concordancias y no concordancias, con toda seguridad al final del camino, todo tendrá un cometido para que el inicio de esta aceptación se transforme en entendimiento emocional, espiritual y sobre todo de comprensión amorosa.
Ya que la magia de esta unión estará siempre basada, guiada y aceptada de amor, un amor que supera muchas veces cualquier otro vínculo, un amor que solo una madre podrá comprender y llevar en su corazón, porque ese ser, con todo lo que enloquecerá muchas veces tu mundo, está en esta vida gracias a ti mamá.
Y tu hijo, hija, maravilloso ser que diste tu primer paso, y lograste volar alto, sabes que al final de todo lo que te hizo enojar de tu mamá,tendrá un valor para tu crecimiento, ella siempre estuvo y estará ahí para levantarte cuando tu corazón triste lo necesite.
Este es uno de los acuerdos mas extraños y maravillosos que nos brindará la vida, y sobre todo la mejor de las experiencias jamas vividas.
Ser madres y ser hijos, una aventura existencial, que supera todo entendimiento y explicación.
Vivirlo es la única opción de comprensión, y amar será la mejor respuesta para la mutua evolución.
Buena Vibra. Karina Tais.-


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